{"id":3039,"date":"2020-06-17T20:34:40","date_gmt":"2020-06-17T20:34:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.physio-network.com\/es\/?p=3039"},"modified":"2021-11-06T13:04:01","modified_gmt":"2021-11-06T13:04:01","slug":"por-que-los-ejercicios-no-deben-causar-dolor-parte-2-el-dolor-y-la-filosofia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.physio-network.com\/es\/blog\/por-que-los-ejercicios-no-deben-causar-dolor-parte-2-el-dolor-y-la-filosofia\/","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 los ejercicios no deben causar dolor? Parte 2 \u2013 el dolor y la filosof\u00eda"},"content":{"rendered":"<h4>EL DUALISMO MENTE-CUERPO<\/h4>\n<p class=\"text\">En la primera parte de este blog discutimos c\u00f3mo el pensamiento tradicional a menudo atribuye las mejoras en el dolor a los cambios en la estructura y funci\u00f3n de los tejidos. Este modelo hist\u00f3rico de razonamiento cl\u00ednico no considera todo el espectro de factores biopsicosociales. Este modelo es frecuentemente atribuido a la filosof\u00eda dualista de Ren\u00e9 Descartes (1596 &#8211; 1650) [1]. Denominado \u00abdualismo mente-cuerpo\u00bb, era un punto de vista filos\u00f3fico que separaba la mente y el cuerpo en dos distinciones separadas. Se suger\u00eda que el cuerpo funcionaba como una m\u00e1quina, mientras que el cerebro se consideraba el alma. Este modelo inici\u00f3 un paradigma de pr\u00e1ctica m\u00e9dica mediante el cual el cuerpo se consideraba una m\u00e1quina que se hab\u00eda \u00abdescompuesto\u00bb; Descartes describi\u00f3 el dolor como un mecanismo \u00abpara indicar al alma el da\u00f1o corporal sufrido\u00bb [1]. Sin embargo, esta orientaci\u00f3n de la pr\u00e1ctica m\u00e9dica descuidaba la consideraci\u00f3n de importantes factores psicosociales en la salud y la enfermedad [1].<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a class=\"js-single-image-lightbox\" href=\"https:\/\/www.physio-network.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2020\/06\/pexels-photo-818563.jpeg\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.physio-network.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2020\/06\/pexels-photo-818563.jpeg\" alt=\"imagen\" \/><\/a><\/p>\n<p class=\"text\">En el \u00faltimo medio siglo, el conocimiento sobre el dolor y los mecanismos del dolor se ha ampliado m\u00e1s all\u00e1 de esta comprensi\u00f3n reduccionista. Hist\u00f3ricamente, el modelo de control de puerta de Melzack y Wall (1965) propon\u00eda que las se\u00f1ales de dolor pod\u00edan ser moduladas en la m\u00e9dula espinal y el cerebro, creando un sistema de retroalimentaci\u00f3n [2]. El modelo biopsicosocial del dolor se desarroll\u00f3 a\u00fan m\u00e1s en los a\u00f1os ochenta, en parte como respuesta al documento fundamental de Melzack y Wall, pero tambi\u00e9n como respuesta a los malos resultados de los tratamientos en pacientes con enfermedades musculoesquel\u00e9ticas cr\u00f3nicas [1], y debido a los innovadores experimentos in vivo de est\u00edmulos nocivos no perjudiciales, que pusieron en duda la validez del modelo biom\u00e9dico del dolor [3]. En esos experimentos se registr\u00f3 la actividad de los nociceptores, al mismo tiempo que se vigilaban los niveles de dolor durante el est\u00edmulo de dolor inducido experimentalmente. Demostraron que el dolor no se correlacionaba con el da\u00f1o tisular, y que las relaciones entre el dolor y la nocicepci\u00f3n eran variables.<\/p>\n<p class=\"text\">Ahora se entiende que, si bien los nociceptores proporcionan una aportaci\u00f3n sensorial fisiol\u00f3gica, el dolor surge en la persona como resultado de un proceso de escrutinio y se experimenta en una zona del cuerpo que se considera amenazada [4]. Tambien se entiende que la gravedad de la respuesta al dolor no siempre se asocia a la intensidad del est\u00edmulo, sino a otros factores, como el historial de dolor, la memoria y los factores psicol\u00f3gicos. Actualmente existen varios modelos modernos en relaci\u00f3n con la percepci\u00f3n del dolor y la nocicepci\u00f3n, entre ellos el modelo del organismo maduro [5], el modelo de razonamiento sobre el dolor y el movimiento [6] y el procesamiento predictivo [7]. Sin embargo, el m\u00e1s ampliamente aceptado es el modelo de neuromatriz, propuesto por Melzack en 2001 [8,9].<\/p>\n<p class=\"text\">El modelo neuromatriz del dolor propone que el dolor se percibe y se experimenta cuando se considera que el tejido est\u00e1 amenazado. Muchas entradas en el sistema nervioso central afectar\u00e1n a la percepci\u00f3n de la amenaza, y cada una de ellas influir\u00e1 a\u00fan m\u00e1s en otras entradas. Entre ellas figuran: la nocicepci\u00f3n del sistema musculoesquel\u00e9tico; factores psicosociales como los recuerdos, la ansiedad, las creencias; y factores afectivos como el comportamiento frente al dolor. Una experiencia de dolor puede desencadenarse por la entrada sensorial de los nociceptores solamente, o, independientemente de ellos, de otras entradas [9].<\/p>\n<h4>IMPLICACIONES CL\u00cdNICAS<\/h4>\n<p style=\"text-align: center;\"><a class=\"js-single-image-lightbox\" href=\"https:\/\/www.physio-network.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2020\/06\/pexels-photo-326642.jpeg\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.physio-network.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2020\/06\/pexels-photo-326642.jpeg\" alt=\"imagen\" \/><\/a><\/p>\n<p class=\"text\">El modelo de miedo-evitaci\u00f3n del dolor ha sido identificado en los pacientes [10], y en los profesionales sanitarios [11-13]. Este modelo afirma que la cognici\u00f3n y la emoci\u00f3n sustentan el miedo al dolor y el posible \u00abda\u00f1o tisular\u00bb, lo que conduce a comportamientos de \u00abb\u00fasqueda de seguridad\u00bb y a la hipervigilancia; que parad\u00f3jicamente mantienen o agravan el dolor y la discapacidad [14]. Cuando se ha investigado cualitativamente, dentro de las poblaciones de dolor de hombro, los pacientes confiesan el temor al da\u00f1o tisular cuando existe dolor durante el ejercicio [15]. Y, a pesar de la falta de pruebas emp\u00edricas que apoyen este punto de vista [16], se ha sugerido adem\u00e1s que el dolor al hacer ejercicio podr\u00eda tambi\u00e9n dar lugar a un aumento de las respuestas de estr\u00e9s dentro del cerebro, con el consiguiente aumento de la sensibilidad general al dolor [17].<\/p>\n<p class=\"text\">El efecto iatrog\u00e9nico de la asistencia sanitaria, en el que las acciones del profesional sanitario afectan negativamente al paciente, es un campo de investigaci\u00f3n emergente; con poblaciones con dolor de espalda baja, rodilla y hombro que demuestran este fen\u00f3meno [18-21]. Mi trabajo sobre el dolor patelofemoral ha demostrado un efecto iatrog\u00e9nico de reducci\u00f3n de la actividad f\u00edsica y de los niveles de ejercicio como resultado del dolor y de los consejos de los profesionales sanitarios para evitar la actividad [20]. Por el contrario, si el dolor es percibido como no amenazante por los pacientes, los sanitarios pueden ayudar a los pacientes a mantener los niveles de actividad f\u00edsica, lo que puede tener una influencia positiva en la recuperaci\u00f3n [22,23].<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a class=\"js-single-image-lightbox\" href=\"https:\/\/www.physio-network.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2020\/06\/pexels-photo-2106776-1.jpeg\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.physio-network.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2020\/06\/pexels-photo-2106776-1.jpeg\" alt=\"imagen\" \/><\/a><\/p>\n<p class=\"text\">El dolor y el ejercicio es un factor importante. Los profesionales sanitarios suelen dar consejos sobre c\u00f3mo controlar la exacerbaci\u00f3n del dolor musculoesquel\u00e9ticos durante la actividad f\u00edsica o el ejercicio. Esto es significativo si consideramos que, por ejemplo, el 50% de los abandonos del programa de ejercicio para la diabetes de tipo 2 es atribuible al dolor musculoesquel\u00e9tico [24]. La inactividad f\u00edsica es uno de los 10 principales factores de riesgo de muerte en todo el mundo [25], y se estima que 117.000 millones de d\u00f3lares al a\u00f1o en costes sanitarios en EE.UU. son atribuibles a la inactividad f\u00edsica [26]. Los profesionales sanitarios deben tener la capacidad de alentar mediante la educaci\u00f3n, a los pacientes con dolor musculoesquel\u00e9tico persistente, a mantenerse tan f\u00edsicamente activos como sea posible. Esta educaci\u00f3n deber\u00eda incluir la discusi\u00f3n de que no hay pruebas de que el dolor durante el ejercicio exacerbe los s\u00edntomas musculoesquel\u00e9ticos a largo plazo, y que puede haber un beneficio a corto plazo.<\/p>\n<h4>RESUMEN<\/h4>\n<p class=\"text\">Este blog de dos partes ha desafiado la idea de que los ejercicios terap\u00e9uticos para el dolor musculoesquel\u00e9tico cr\u00f3nico deben ser libres de dolor. En las encuestas de pr\u00e1ctica actual que han examinado la prescripci\u00f3n de ejercicios, el ejercicio sin dolor es la forma m\u00e1s com\u00fan de ejercicio terap\u00e9utico prescrito [12,13], este resultado deber\u00eda estar abierto al escrutinio. Los modelos tradicionales de dolor que describen la patolog\u00eda tisular y la biomec\u00e1nica como una fuente de aporte nocioceptivo, con un dolor asociado que equivale a un &#8216;da\u00f1o&#8217;, han sido insuficientes en el tratamiento del dolor musculoesquel\u00e9tico a largo plazo [1]. Parece plausible sugerir que ese enfoque podr\u00eda exacerbar el comportamiento para evitar el movimiento en detrimento de la recuperaci\u00f3n de los pacientes [24]. En conclusi\u00f3n, tal vez no sea necesario evitar el dolor durante los ejercicios terap\u00e9uticos y es posible que no hacerlo tenga algunos beneficios adicionales [20,22,23].<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL DUALISMO MENTE-CUERPO En la primera parte de este blog discutimos c\u00f3mo el pensamiento tradicional a menudo atribuye las mejoras en el dolor a los&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5112,"featured_media":3014,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[94],"tags":[],"class_list":["post-3039","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-prescripcion-de-ejercicio"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.physio-network.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3039","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.physio-network.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.physio-network.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.physio-network.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5112"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.physio-network.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3039"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.physio-network.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3039\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5882,"href":"https:\/\/www.physio-network.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3039\/revisions\/5882"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.physio-network.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3014"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.physio-network.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3039"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.physio-network.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3039"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.physio-network.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3039"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}