{"id":4240,"date":"2021-03-18T19:47:10","date_gmt":"2021-03-18T19:47:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.physio-network.com\/es\/blog\/"},"modified":"2021-11-04T17:36:49","modified_gmt":"2021-11-04T17:36:49","slug":"cefalea-cervicogenica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.physio-network.com\/es\/blog\/cefalea-cervicogenica\/","title":{"rendered":"Dolor de cabeza cervicog\u00e9nico"},"content":{"rendered":"<h4><strong>INTRODUCCI\u00d3N<\/strong><\/h4>\n<p>Los dolores de cabeza son una queja com\u00fan en el \u00e1mbito privado. Hay muchos tipos de cefaleas que debemos saber diferenciar, siendo algunos ejemplos comunes la migra\u00f1a sin aura, la migra\u00f1a con aura, la cefalea en racimos, la cefalea tensional (TTH), las cefaleas parox\u00edsticas cr\u00f3nicas y la que nos gusta tratar, las cefaleas cervicog\u00e9nicas (CGH). Es importante que sepamos reconocer los s\u00edntomas\/signos t\u00edpicos de cada tipo de cefalea y, en particular, los criterios diagn\u00f3sticos de la CGH. Esto no quiere decir que los pacientes con otros tipos de cefalea no puedan beneficiarse de los tratamientos de fisioterapia, pero el beneficio no se basa en la premisa de que estamos mejorando el deterioro musculoesquel\u00e9tico primario de la columna cervical.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a class=\"js-single-image-lightbox\" href=\"https:\/\/www.physio-network.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2021\/03\/es-headaches-1.png\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.physio-network.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2021\/03\/es-headaches-1.png\" alt=\"image\" data-spai=\"1\" data-spai-upd=\"400\" \/><\/a><\/p>\n<p>Las investigaciones han demostrado que hasta el 70% de las personas que padecen cefaleas informan de dolor de cuello, y que s\u00f3lo el 18% de estas personas tienen CGH, lo que refleja la naturaleza bidireccional del n\u00facleo trigeminocervical (TCN) (Nilsson, 1995). Debido a las interacciones bidireccionales entre el TCN y los aferentes cervicales, el dolor de cuello y la hipersensibilidad no son una caracter\u00edstica exclusiva de la CGH y pueden estar presentes en la migra\u00f1a y la TTH (Jull, et al., 2007; Jull, et al., 2009).<\/p>\n<p>A diferencia de la migra\u00f1a y la cefalea tensional (TTH), que se definen como cefaleas primarias, la CGH es una cefalea secundaria y actualmente se entiende que se origina en una disfunci\u00f3n musculoesquel\u00e9tica de la columna cervical superior (Sjaastad &amp; Bakketeig, 2008; Sjaastad, Fredriksen, &amp; Pfaffenrath, 1998; Sjaastad, Saunte, Hovdahl, Breivik, &amp; Gronbaek, 1983). Actualmente se han validado tres alteraciones musculoesquel\u00e9ticas como caracter\u00edsticas cl\u00ednicas del CGH, que no est\u00e1n presentes en la migra\u00f1a ni en el TTH (Jull, Amiri, Bullock-Saxton, Darnell, &amp; Lander, 2007; King, Lau, Lees, &amp; Bogduk, 2007; Zito, et al., 2006):<\/p>\n<ol>\n<li>Una articulaci\u00f3n cervical superior dolorosa,<\/li>\n<li>P\u00e9rdida de amplitud de movimiento, y<\/li>\n<li>Deterioro del sistema muscular de la columna cervical<\/li>\n<\/ol>\n<p>Con el tiempo, nuestra comprensi\u00f3n de la fisiopatolog\u00eda y la presentaci\u00f3n de la CGH ha cambiado. Ahora se cree que el mecanismo de la cefalea se origina en la convergencia de las neuronas aferentes primarias de los tres nervios cervicales superiores en el TCN, lo que permite que el cuello derive el dolor a regiones de la cabeza.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4><strong>HISTORIA<\/strong><\/h4>\n<p>A principios de la d\u00e9cada de 1980, los autores informaron de un tipo de cefalea unilateral provocada por los movimientos del cuello, que se clasific\u00f3 como hemicr\u00e1nea parox\u00edstica, aunque los terapeutas se quedaron perplejos por la naturaleza mec\u00e1nica poco caracter\u00edstica de estas cefaleas (Sjaastad, et al., 1983). Por ello, se desarroll\u00f3 una nueva categor\u00eda de cefaleas, y en 1988 Sjaastad et al. proporcionaron una definici\u00f3n de cefalea cervicog\u00e9nica como cefalea secundaria, que actualmente es aceptada por la Sociedad Internacional de Cefaleas (Olesen y Steiner, 2004). En ese momento hab\u00eda dos signos cardinales de la cefalea cervicog\u00e9nica, que hasta la fecha siguen siendo caracter\u00edsticas vitales en el diagn\u00f3stico diferencial. Son la presencia de una cefalea unilateral y la provocaci\u00f3n de la cefalea con movimientos del cuello. La definici\u00f3n actual se presenta en Jull, Sterling, Falla, Treleaven y O&#8217;Leary (2009, p. 119).<\/p>\n<p>En el momento en que se iniciaron las investigaciones significativas en relaci\u00f3n con el diagn\u00f3stico de la CGH (a principios de la d\u00e9cada de 1980), el est\u00e1ndar de oro para el diagn\u00f3stico segu\u00eda siendo el uso del bloqueo nervioso (Amiri, et al., 2007; Bogduk &amp; Govind, 2009; King, et al., 2007; Sjaastad, et al., 1983). Sin embargo, esto no suele ser accesible para todos los pacientes con cefalea con posible presentaci\u00f3n de CGH. En su lugar, nos basamos en el examen musculoesquel\u00e9tico.<\/p>\n<p>Un componente importante y a menudo poco descrito de esta exploraci\u00f3n es la palpaci\u00f3n manual de la columna cervical superior. Jull, Bogduk y Marsland publicaron un art\u00edculo de referencia en 1988 en el que afirmaban que un fisioterapeuta experimentado tiene la misma precisi\u00f3n para detectar una articulaci\u00f3n sintom\u00e1tica con la exploraci\u00f3n manual que con el bloqueo nervioso controlado radiol\u00f3gicamente. Sin embargo, la palpaci\u00f3n manual es una habilidad entrenada, que los cl\u00ednicos utilizan para describir\/detectar cambios en la sensaci\u00f3n al aplicar presi\u00f3n en un \u00e1rea del cuerpo humano.<\/p>\n<p>Muchos autores han debatido desde entonces que la palpaci\u00f3n manual tiene una especificidad y sensibilidad del 100% y la premisa de este debate se basa en las siguientes preguntas (Bogduk &amp; Govind, 2009, King et al, 2007):<\/p>\n<ul>\n<li>\u00bfPueden los terapeutas sentir realmente el movimiento en determinadas articulaciones vertebrales?<\/li>\n<li>\u00bfLas anomal\u00edas supuestamente palpables son diagn\u00f3sticos o son signos inespec\u00edficos?<\/li>\n<li>\u00bfPueden los terapeutas diagnosticar con precisi\u00f3n los trastornos vertebrales mediante un examen manual?<\/li>\n<\/ul>\n<p>En cuanto a la presentaci\u00f3n cl\u00ednica, hay un acuerdo moderado en que existe un solapamiento considerable entre los s\u00edntomas de la CGH, la migra\u00f1a y la TTH, y que ning\u00fan s\u00edntoma concreto es espec\u00edfico de cada tipo de cefalea (Antonaci y Sjaastad, 2011; Biondi, 2005; Jull, et al., 2009). Por lo tanto, nos basamos en mayor medida en la exploraci\u00f3n f\u00edsica para confirmar nuestra sospecha de que la columna cervical es el motor principal de la cefalea.<\/p>\n<p>Para la CGH en particular debemos realizar un examen que identifique una p\u00e9rdida de la amplitud de movimiento (mediante el AROM o con el test de flexi\u00f3n\/rotaci\u00f3n), d\u00e9ficits en la activaci\u00f3n\/resistencia\/coordinaci\u00f3n muscular (utilizando el test de flexi\u00f3n craneocervical y una unidad de biorretroalimentaci\u00f3n por presi\u00f3n), y un signo articular comparable confirmado con la palpaci\u00f3n manual (a ser posible que reproduzca el dolor de cabeza).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4><strong>EXAMEN MANUAL<\/strong><\/h4>\n<p>Maitland y Hengeveld (2005) describen la palpaci\u00f3n manual como una forma objetiva de medir la amplitud y la calidad del movimiento en un segmento de la columna vertebral. La precisi\u00f3n y la sensibilidad de la palpaci\u00f3n dependen de la capacidad del terapeuta para describir la sensaci\u00f3n final de una articulaci\u00f3n, la calidad de la resistencia a trav\u00e9s del movimiento y la reproducci\u00f3n del dolor.<\/p>\n<p>La cr\u00edtica a la investigaci\u00f3n realizada por Jull y sus colegas (1997), es que no se utiliz\u00f3 ning\u00fan procedimiento de evaluaci\u00f3n estandarizado. Los terapeutas realizaron la palpaci\u00f3n manual de la misma manera que lo har\u00edan en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica. Aunque los resultados de este estudio mostraron una excelente concordancia entre los terapeutas en su capacidad para detectar un nivel sintom\u00e1tico, se cuestion\u00f3 el dise\u00f1o del estudio y la validez de los resultados.<\/p>\n<p>King, et al. (2007) han sido los primeros autores en repetir con \u00e9xito el dise\u00f1o del estudio realizado por Jull en 1988, es decir, evaluar la validez de la palpaci\u00f3n manual en el diagn\u00f3stico de la disfunci\u00f3n de la articulaci\u00f3n cigapofisaria. Este estudio fue ocho veces mayor y con una metodolog\u00eda muy superior a la del primer estudio. Los resultados indicaron que la sensibilidad era del 89% y la especificidad del 47%, con un cociente de probabilidad global de 1,7. Uno de los principales puntos fuertes de este estudio es que \u00ablos valores son probablemente m\u00e1s realistas, porque se basaron en tama\u00f1os de muestra m\u00e1s grandes, y no implican infalibilidad, lo que hace un valor de 1,00\u00bb (King, et al., 2007, p. 25).<\/p>\n<p>En cuanto a la especificidad, los autores no han proporcionado informaci\u00f3n sobre el m\u00e9todo de palpaci\u00f3n manual y, por tanto, estos dos art\u00edculos fundamentales han dejado a los lectores sin orientaci\u00f3n sobre el procedimiento ideal para realizar movimientos intervertebrales pasivos accesorios (PAIVMS). En toda la literatura se utilizan fisioterapeutas con 20 a\u00f1os de experiencia o m\u00e1s como examinadores. \u00bfEstos terapeutas reflejan la verdadera naturaleza de la pr\u00e1ctica de la fisioterapia? Surge la pregunta de si los resultados podr\u00edan incluso generalizarse a fisioterapeutas menos experimentados que pueden no haber desarrollado la misma habilidad en su pr\u00e1ctica cl\u00ednica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4><strong>PALPACI\u00d3N DE LA COLUMNA CERVICAL SUPERIOR<\/strong><\/h4>\n<p>\u00abLa anatom\u00eda de la columna cervical alta es \u00fanica y, hasta cierto punto, m\u00e1s complicada de evaluar que la del resto de la columna vertebral. La forma de los huesos y sus articulaciones son claramente diferentes entre el occipucio y el atlas, el atlas y el axis, y el axis y C3. Un cambio anat\u00f3mico tan marcado no se da en ninguna otra parte de la columna vertebral con tanta proximidad\u00bb (Edwards, 1992, pp. 42-43). Por lo tanto, hay que tener muy en cuenta qu\u00e9 nivel est\u00e1 sometido a presi\u00f3n y qu\u00e9 movimientos de sensibilizaci\u00f3n pueden aplicarse para diferenciar entre las restricciones de movimiento intraarticulares y periarticulares.<\/p>\n<p>Edwards (1992) y Maitland (2005) recomiendan que la palpaci\u00f3n de la columna cervical superior se utilice para CONFIRMAR los resultados de la evaluaci\u00f3n de la amplitud de movimiento activa y de la amplitud de movimiento fisiol\u00f3gico pasiva. Tambi\u00e9n sugieren que la palpaci\u00f3n debe combinarse con el movimiento para mejorar la diferenciaci\u00f3n estructural.<\/p>\n<p>Si no est\u00e1s seguro de qu\u00e9 estructuras est\u00e1s palpando o cargando, entonces saca el esqueleto y echa un vistazo a lo que sucede cuando se aplica presi\u00f3n a cada nivel en varias posiciones&#8230;.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a class=\"js-single-image-lightbox\" href=\"https:\/\/www.physio-network.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2021\/03\/image-asset.jpeg\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.physio-network.com\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2021\/03\/image-asset.jpeg\" alt=\"image\" data-spai=\"1\" data-spai-upd=\"500\" \/><\/a><\/p>\n<p>Estos son los principios que sigo con mi examen manual:<\/p>\n<ul>\n<li>En la rotaci\u00f3n derecha y en la ligera flexi\u00f3n habr\u00e1 una \u00abapertura\u00bb general en el lado izquierdo de la columna cervical.\n<ul>\n<li>Si se aplica una presi\u00f3n postero-anterior (PA) en la C1 izquierda, se notar\u00e1 un aumento del estiramiento en la articulaci\u00f3n C1\/2 y en las estructuras periarticulares.<\/li>\n<li>Si se aplica una presi\u00f3n PA en el lado izquierdo de C2, notar\u00e1s c\u00f3mo disminuye el estiramiento en la articulaci\u00f3n C1\/2 pero aumenta el estiramiento en C2\/3.<\/li>\n<li>Por lo tanto, si se aplica un PA en el lado izquierdo de C2 en posici\u00f3n neutra y hay dolor, la rotaci\u00f3n hacia la derecha con aumento de los s\u00edntomas implica C2\/3, pero si se rota hacia la izquierda y los s\u00edntomas aumentan, sugiere C1\/2.<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li>Si evaluamos con una postura diferente&#8230;. En rotaci\u00f3n y extensi\u00f3n izquierda\n<ul>\n<li>La presi\u00f3n PA en la C2 izquierda aumenta el estiramiento en la articulaci\u00f3n C1\/2.<\/li>\n<li>La presi\u00f3n PA sobre la C1 izquierda disminuye la rotaci\u00f3n en la articulaci\u00f3n C1\/2.<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li>A\u00f1adir la flexi\u00f3n de las cervicales altas suele aumenta la cargar en el O\/C1.\n<ul>\n<li>Si empiezas con los dedos en el occipucio y te deslizas hacia el pilar articular de C1, mediante la presi\u00f3n directa cef\u00e1lica y medial, encontrar\u00e1s O\/C1.<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p>Es importante recordar que muchos autores insisten en que el diagn\u00f3stico de un nivel sintom\u00e1tico debe hacerse en base a la teor\u00eda cl\u00ednica propuesta por Maitland de la movilidad articular ense\u00f1ada a trav\u00e9s del constructo de un diagrama de movimiento &#8211; discutido en un blog anterior (Jull, Treleaven, &amp; Versace, 1994; Zito, et al, 2006).<\/p>\n<p>Maitland describe que el grosor de las c\u00e1psulas y los tejidos circundantes puede indicar la cronicidad de los cambios en los tejidos blandos. Estos cambios deben relacionarse con la historia y la cronicidad de los s\u00edntomas del paciente y relacionarse con la provocaci\u00f3n del dolor y la derivaci\u00f3n del dolor creada por la palpaci\u00f3n de esa zona. Maitland (2005) anima al terapeuta a comparar los hallazgos entre los niveles izquierdo y derecho, y los adyacentes para comprender la importancia de la anomal\u00eda del movimiento.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4><strong>CONCLUSI\u00d3N<\/strong><\/h4>\n<p>Hasta la fecha se han realizado pocas investigaciones espec\u00edficamente en el campo de las CGH. Gran parte de la investigaci\u00f3n existente sobre el estudio del dolor de cuello y las cefaleas deber\u00eda aplicarse de forma reflexiva a este subgrupo de cefaleas. La literatura actual proporciona evidencia de que la evaluaci\u00f3n de la columna cervical para las tres principales deficiencias musculoesquel\u00e9ticas (identificadas anteriormente) es una buena base para diagnosticar la CGH (Jull, et al., 2009). De las tres principales alteraciones musculoesquel\u00e9ticas indicativas de CGH, la exploraci\u00f3n manual es la menos estandarizada.<\/p>\n<p>Sin embargo, terapeutas como Maitland nos proporcionan procedimientos de evaluaci\u00f3n para ayudar a mejorar la consistencia, la fiabilidad y la validez de nuestra palpaci\u00f3n manual. Puede que no sea tan buena como el bloqueo nervioso, pero en la pr\u00e1ctica actual de la fisioterapia, nuestra capacidad para detectar una articulaci\u00f3n cervical superior sintom\u00e1tica es bastante fiable y deber\u00eda utilizarse junto con otras pruebas f\u00edsicas para reproducir (confirmar) y reducir (tratar) a los pacientes con CGH.<\/p>\n<p>Esto se public\u00f3 originalmente en el <a href=\"https:\/\/www.raynersmale.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">sitio web de Rayner y Smale<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>INTRODUCCI\u00d3N Los dolores de cabeza son una queja com\u00fan en el \u00e1mbito privado. 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