{"id":817,"date":"2019-01-15T19:25:37","date_gmt":"2019-01-15T19:25:37","guid":{"rendered":"https:\/\/www.physio-network.com\/es\/?p=817"},"modified":"2021-11-09T14:43:50","modified_gmt":"2021-11-09T14:43:50","slug":"obesidad-y-artrosis-de-rodilla-cual-es-la-relacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.physio-network.com\/es\/blog\/obesidad-y-artrosis-de-rodilla-cual-es-la-relacion\/","title":{"rendered":"Obesidad y artrosis de rodilla \u2013 \u00bfCu\u00e1l es la relaci\u00f3n?"},"content":{"rendered":"<p class=\"text\"><strong>Algunos consejos que ofrecemos a nuestros pacientes con un IMC alto y OA (osteoartritis) de rodilla es bajar de peso, tiene sentido, pero \u00bfcu\u00e1l es exactamente la relaci\u00f3n? En este excelente blog, Jesse Charlton y el autor de PN <a href=\"https:\/\/www.physio-network.com\/anthony-teoli\/\">Anthony Teoli<\/a> lo explican.<\/strong><\/p>\n<p class=\"text\">Nuestra comprensi\u00f3n de la etiolog\u00eda de la osteoartritis de rodilla est\u00e1 evolucionando r\u00e1pidamente. La artrosis de rodilla es una enfermedad compleja y multifactorial. Uno de los factores de riesgo m\u00e1s s\u00f3lidos para el desarrollo de la osteoartritis de rodilla es la obesidad. Esto ha sido ampliamente examinado en los \u00faltimos veinte a\u00f1os. Aqu\u00ed hay una breve rese\u00f1a de algunos de los art\u00edculos clave publicados:<\/p>\n<p class=\"text\"><strong>Gelber et al. (1999):<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>1180 estudiantes de medicina masculinos<\/li>\n<li>Cada 8 kg de exceso de peso como adulto joven (de 20 a 29 a\u00f1os) se asoci\u00f3 con un aumento del 70% en el riesgo cl\u00ednico de OA de rodilla m\u00e1s de 30 a\u00f1os despu\u00e9s<\/li>\n<\/ul>\n<p class=\"text\"><strong>Murphy et al. (2008):<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Estudio longitudinal de 3068 mujeres y hombres blancos y negros \u226545 a\u00f1os de edad que viven en zonas rurales de Carolina del Norte<\/li>\n<li>Los datos radiol\u00f3gicos, socio-demogr\u00e1ficos y de s\u00edntomas de rodilla se midieron al inicio (1990-1997) y en el primer seguimiento (1999-2003)<\/li>\n<li>El riesgo de una OA de rodilla radiogr\u00e1fica sintom\u00e1tica de por vida aument\u00f3 en un 30.3% en las personas obesas en comparaci\u00f3n con las que ten\u00edan un IMC normal.<\/li>\n<\/ul>\n<p class=\"text\"><strong>Lohmander et al. (2009):<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Estudio de cohorte sueco prospectivo grande (n = 27 960)<\/li>\n<li>El IMC, la circunferencia de la cintura, la relaci\u00f3n cintura-cadera, el peso corporal y el porcentaje de grasa corporal se controlaron durante 11 a\u00f1os.<\/li>\n<li>Una puntuaci\u00f3n categ\u00f3rica de \u2018sobrepeso\u2019 en cualquiera de las mediciones anteriores se asoci\u00f3 con la incidencia de osteoartritis de rodilla, y el IMC provoc\u00f3 la asociaci\u00f3n m\u00e1s fuerte.<\/li>\n<li>Relaci\u00f3n riesgo relativo desde 2.2-8.1<\/li>\n<\/ul>\n<p class=\"text\"><strong>Blagojevic et al. (2010):<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Se examinaron 36 art\u00edculos que informan sobre el IMC.<\/li>\n<li>Todos los estudios demostraron que el sobrepeso u obesidad eran factores de riesgo para la osteoartritis de rodilla<\/li>\n<li>Se inform\u00f3 que el tama\u00f1o del efecto para la obesidad como factor de riesgo para la OA de rodilla fue I2 = 97%<\/li>\n<li>La probabilidad de efectos aleatorios combinados para la obesidad en comparaci\u00f3n con el peso normal fue de 2.63<\/li>\n<\/ul>\n<p class=\"text\"><strong>Toivanen et al. (2010):<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Estudio prospectivo grande, basado en la poblaci\u00f3n (n=823) con un seguimiento de 22 a\u00f1os<\/li>\n<li>El riesgo de osteoartritis de rodilla fue 7 veces mayor para las personas con un IMC&gt; 30 kg \/ m2 en comparaci\u00f3n con el grupo de control con un IMC &lt;25<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Mecanismos que Vinculan la Obesidad y la OA de Rodilla<\/h2>\n<p class=\"text\">Los mecanismos detr\u00e1s de la asociaci\u00f3n entre la obesidad, la OA de rodilla y el dolor de rodilla son multifactoriales, implican una carga mec\u00e1nica a trav\u00e9s de la articulaci\u00f3n de la rodilla, as\u00ed como la inflamaci\u00f3n sist\u00e9mica causada por la producci\u00f3n de citosinas a partir del tejido adiposo (Roos &amp; Arden, 2016).<\/p>\n<p class=\"text\">En pacientes obesos, el exceso de peso aumenta la carga articular. Se ha sugerido que la carga articular excesiva y anormal es un factor de riesgo importante para el desarrollo de osteoartritis de rodilla (Andriacchi et al., 2015). Se ha demostrado que las cargas anormales alteran la composici\u00f3n, estructura y propiedades mec\u00e1nicas del cart\u00edlago hialino, lo que lleva a la erosi\u00f3n del cart\u00edlago de la superficie (Sowers &amp; Karvonen-Gutierrez, 2010). Como resultado, es posible que la masa corporal adicional pueda estresar el cart\u00edlago articular m\u00e1s all\u00e1 de las capacidades de regeneraci\u00f3n biol\u00f3gica, lo que podr\u00eda iniciar cambios degenerativos a lo largo del tiempo.<\/p>\n<p class=\"text\">Los mecanorreceptores existen en la superficie de los condrocitos, y se especula que la activaci\u00f3n mec\u00e1nica de estos mecanorreceptores puede aumentar la expresi\u00f3n de citoquinas, factores de crecimiento y metaloproteinasas. Este \u00faltimo a su vez producir\u00eda mediadores como las prostaglandinas y el \u00f3xido nitroso, y aunque no se entienden completamente, estos procesos pueden conducir a un estr\u00e9s oxidativo adicional, inflamaci\u00f3n y degradaci\u00f3n del tejido en la articulaci\u00f3n de la rodilla (Teichtahl et al. 2008).<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hay un componente sist\u00e9mico importante que vincula la obesidad y la OA de rodilla. La obesidad se caracteriza por ser un estado de inflamaci\u00f3n cr\u00f3nica. La prote\u00edna C-reactiva (CRP) es un marcador de inflamaci\u00f3n de bajo grado com\u00fanmente asociada con la obesidad. La CPR tambi\u00e9n se asocia con una disminuci\u00f3n del volumen de cart\u00edlago y la progresi\u00f3n de la enfermedad de la OA (Spector et al., 1997; Sharif et al., 2000; Hanna et al., 2008). Adem\u00e1s, la interleucina-6 y la interleucina-1, que son reguladores primarios de la CPR, tambi\u00e9n se asocian positivamente con el estrechamiento del espacio articular de la rodilla, otra medida de la degeneraci\u00f3n estructural (Stannus et al., 2010). Por lo tanto, la inflamaci\u00f3n sist\u00e9mica causada por la obesidad puede jugar un papel importante en la progresi\u00f3n de la OA. Esto tambi\u00e9n podr\u00eda explicar potencialmente la asociaci\u00f3n positiva entre la obesidad y la OA de la mano, a pesar de que las manos no son articulaciones que soportan peso (Carman et al., 1994; Oliveria et al., 1999).<\/p>\n<p class=\"text\">Por \u00faltimo, se ha demostrado que la masa grasa es un factor de riesgo para los defectos del cart\u00edlago, que es una caracter\u00edstica de la OA temprana de rodilla (Berry et al., 2010). Esto sugerir\u00eda que la masa grasa, en lugar de la masa magra, podr\u00eda impulsar la asociaci\u00f3n. Esto no es del todo sorprendente en base a la relaci\u00f3n mencionada anteriormente entre la obesidad y la OA de rodilla.<\/p>\n<p class=\"text\">El tejido adiposo es un \u00f3rgano endocrino que puede secretar sustancias como citoquinas y adipocitocinas (Pottie et al. 2006; Sowers y Karvonen-Gutierrez 2010). Se han identificado concentraciones elevadas de adipocitocinas como leptina, resistina y adiponectina en el l\u00edquido sinovial y el plasma de los pacientes con osteoartritis. Este \u00faltimo sugiere el potencial de estas adipocitocinas para influir en la homeostasis del cart\u00edlago y, por lo tanto, tienen un papel en la relaci\u00f3n entre la obesidad y la OA de la rodilla (Lee y Kean, 2012).<\/p>\n<h2>\u00bfMejora la OA la P\u00e9rdida de Peso?<\/h2>\n<p class=\"text\">Se ha demostrado que la p\u00e9rdida de peso es una estrategia eficaz para reducir el riesgo y la progresi\u00f3n de la OA de la rodilla, mejora el dolor y la funci\u00f3n, y reduce ciertos mediadores inflamatorios. Se ha propuesto que, a nivel de la poblaci\u00f3n, aproximadamente el 30% de la OA de rodilla se puede evitar con la reducci\u00f3n del IMC (Zhang et al., 2010). A diferencia de algunos factores de riesgo no modificables (edad, gen\u00e9tica, alineaci\u00f3n de las articulaciones), el peso corporal es \u2018f\u00e1cilmente\u2019 (m\u00e1s sobre esto m\u00e1s adelante) modificable y tiene el potencial de un alto impacto a nivel poblacional.<\/p>\n<p class=\"text\">Incluso se ha demostrado que las reducciones modestas en el IMC producen grandes reducciones en los riesgos de enfermedades. Se ha demostrado que una ca\u00edda de dos unidades en el IMC reduce el riesgo de OA de rodilla en un 50% (Felson et al., 1999). Del mismo modo, Aaboe et al. (2011) mostr\u00f3 que, por cada 1 kg de p\u00e9rdida de peso, la carga m\u00e1xima de rodilla disminuy\u00f3 en 2.2 kg a una velocidad de caminata determinada. Dado que existe una clara asociaci\u00f3n entre la carga articular de la rodilla y la progresi\u00f3n de la enfermedad (Miyazaki et al., 2002; Bennell et al., 2011), este es un hallazgo prometedor para el impacto beneficioso que puede significar la p\u00e9rdida de peso en la OA de la rodilla.<\/p>\n<p class=\"text\">La p\u00e9rdida de peso tambi\u00e9n parece tener un efecto protector sobre la p\u00e9rdida de cart\u00edlago. Un estudio reciente demostr\u00f3 que los participantes que perdieron peso durante 48 meses mostraron una degeneraci\u00f3n del cart\u00edlago significativamente menor, seg\u00fan evaluaciones con MRI. Esto indica que las tasas de progresi\u00f3n de la enfermedad pueden ser m\u00e1s bajas en aquellos que logran una mayor p\u00e9rdida de peso (Gersing et al., 2017).<\/p>\n<p class=\"text\">Como se mencion\u00f3 anteriormente, la p\u00e9rdida de peso puede mejorar significativamente el dolor y la funci\u00f3n en pacientes con osteoartritis de rodilla. Un estudio de Messier et al. (2004) demostr\u00f3 que el ejercicio moderado y la p\u00e9rdida de peso redujeron significativamente el dolor asociado con la OA al tiempo que mejoraban el rendimiento (es decir, la distancia de caminata de 6 minutos y el tiempo de subir escaleras) y la funci\u00f3n f\u00edsica auto informada (Messier et al., 2004). Adem\u00e1s, una revisi\u00f3n sistem\u00e1tica y un metan\u00e1lisis de Christensen et al. (2007) encontraron que la reducci\u00f3n de peso mejor\u00f3 significativamente la discapacidad en pacientes obesos con osteoartritis de rodilla, y tambi\u00e9n mostr\u00f3 eficacia cl\u00ednica en la reducci\u00f3n del dolor. Por \u00faltimo, entre los adultos con sobrepeso y obesos con artrosis de rodilla, los participantes en los grupos de dieta + ejercicio y dieta tuvieron m\u00e1s p\u00e9rdida de peso y mayores reducciones en los niveles de IL-6 (mediador inflamatorio) que aquellos en el grupo de ejercicio, despu\u00e9s de 18 meses (Messier et al., 2013).<\/p>\n<p class=\"text\">Teniendo en cuenta la informaci\u00f3n anterior, la p\u00e9rdida de peso (si corresponde) es una intervenci\u00f3n efectiva que se debe considerar como un tratamiento de primera l\u00ednea para los pacientes con OA de rodilla, dado su potencial para reducir el riesgo y la progresi\u00f3n de la OA de la rodilla, mejorar el dolor y la funci\u00f3n, y reducir ciertos mediadores inflamatorios. Dicho esto, si la p\u00e9rdida de peso no es aplicable al paciente (es decir, ya tienen un IMC o un peso corporal saludables), la educaci\u00f3n con respecto a la importancia del control del peso debe incluirse, no obstante, como parte del tratamiento.<\/p>\n<h2>Guia para una p\u00e9rdida de peso exitosa<\/h2>\n<p class=\"text\">La p\u00e9rdida de peso puede ser una tarea desalentadora para muchas personas. Anecd\u00f3ticamente, son m\u00e1s quienes fracasan que aquellos quienes tienen \u00e9xito cuando se trata de perder peso y mantenerlo, aunque algunos estudios de investigaci\u00f3n afirman contrarrestar esta narrativa (Wing y Phelan, 2005). La investigaci\u00f3n descrita anteriormente demuestra pruebas convincentes de que lograr una p\u00e9rdida de peso en personas con OA de rodilla puede ser un tratamiento impactante.<\/p>\n<p class=\"text\">Para redondear esta discusi\u00f3n, hemos discutido brevemente la literatura sobre el \u00e9xito de la intervenci\u00f3n para perder peso, Con el objetivo de proporcionar un conjunto de principios gu\u00eda que pueden ayudarlo a implementar la p\u00e9rdida de peso con sus propios pacientes\/clientes. Es importante destacar que esto no ser\u00e1 una discusi\u00f3n de los aspectos espec\u00edficos relacionados con un r\u00e9gimen de p\u00e9rdida de peso, sino m\u00e1s bien una descripci\u00f3n general de los factores que pueden influir en el \u00e9xito de la p\u00e9rdida de peso y el mantenimiento.<\/p>\n<p class=\"text\">Una revisi\u00f3n en 2005 consolid\u00f3 muchos factores que pueden influir en el \u00e9xito o el fracaso de las intervenciones para perder peso (Elfhag y Rossner, 2005). Factores como el establecimiento de objetivos, la p\u00e9rdida temprana de peso, los niveles de actividad f\u00edsica, la motivaci\u00f3n y la consistencia fueron importantes para determinar el \u00e9xito de un programa de p\u00e9rdida de peso.<\/p>\n<p class=\"text\">Adem\u00e1s, factores como los patrones de alimentaci\u00f3n, la autoeficacia y el estr\u00e9s son ciertamente dignos de consideraci\u00f3n, pero est\u00e1n m\u00e1s all\u00e1 del alcance de este art\u00edculo. Es importante destacar que hay que tratar de encontrar los factores en los que se siente c\u00f3modo influyendo y las herramientas que hacen la mayor diferencia en el \u00e9xito para una inversi\u00f3n m\u00e1s peque\u00f1a. Es el 20% de los cambios lo que conduce al 80% de los resultados.<\/p>\n<p class=\"text\">Los reg\u00edmenes de p\u00e9rdida de peso requieren el mismo ajuste de objetivos realistas, que es fundamental para cualquier programa de rehabilitaci\u00f3n exitoso. En un informe cualitativo de 76 mujeres obesas, se observ\u00f3 que mantener el peso despu\u00e9s de un per\u00edodo de p\u00e9rdida de peso estaba fuertemente influenciado seg\u00fan si el individuo alcanz\u00f3 o no un objetivo de peso auto determinado (Byrne, Cooper y Fairburn, 2003). El mensaje final aqu\u00ed es: intente establecer objetivos espec\u00edficos, alcanzables y medibles con sus pacientes. No es raro que los pacientes establezcan objetivos poco realistas (Foster et al, 1997), conscientes o inconscientemente. Por lo tanto, prep\u00e1rese para tener una conversaci\u00f3n franca y empuje suavemente hacia un objetivo m\u00e1s manejable, ya que lograr ese objetivo puede influir en el \u00e9xito a largo plazo.<\/p>\n<p class=\"text\">Perder un peso significativo al principio del plan puede ser una motivaci\u00f3n poderosa. De hecho, la p\u00e9rdida de peso exitosa y el subsiguiente mantenimiento de la p\u00e9rdida de peso se pronostican mediante una p\u00e9rdida de peso inicial relativamente r\u00e1pida (Nackers, Ross y Perri, 2010). Aquellos que perdieron peso a una tasa de \u22650.63kg \/semana fueron 5.1 veces m\u00e1s propensos a lograr el objetivo de una reducci\u00f3n del 10% en el peso corporal en los 18 meses de seguimiento (Nackers, Ross y Perri, 2010). Sin embargo, el desaf\u00edo es equilibrar la sostenibilidad con el \u00e9xito temprano, lo cual no es f\u00e1cil. Considere comenzar agregando un componente a la vez (por ejemplo, m\u00e1s actividad f\u00edsica) y espere a que sea consistente o menos efectivo antes de agregar m\u00e1s.<\/p>\n<p class=\"text\">Aunque la nutrici\u00f3n es incre\u00edblemente importante en un programa de p\u00e9rdida de peso, no todos podr\u00edan sentirse c\u00f3modos brindando orientaci\u00f3n nutricional general. Sin embargo, la actividad f\u00edsica es un componente poderoso que los fisioterapeutas pueden aprovechar para ayudar a sus pacientes a lograr la p\u00e9rdida de peso. Si puede, lo m\u00e1s beneficioso es proporcionar orientaci\u00f3n sobre ambos temas o subcontratar el componente nutricional a un experto. Una revisi\u00f3n sistem\u00e1tica publicada en el International Journal of Obesity identific\u00f3 que el uso tanto de la dieta como del ejercicio en la intervenci\u00f3n para perder peso dio como resultado un 20% m\u00e1s de p\u00e9rdida de peso inicial en comparaci\u00f3n con la dieta solamente (Curioni y Lourenco, 2005). El uso de ambas, actividad f\u00edsica y orientaci\u00f3n nutricional b\u00e1sica, puede permitir una mayor p\u00e9rdida de peso al tiempo que reduce la magnitud del cambio requerido en cada \u00e1rea del estilo de vida de un individuo. Esto puede ser importante para las personas que son resistentes a grandes cambios en su estilo de vida o comportamiento. Los cambios m\u00e1s peque\u00f1os (comer m\u00e1s verduras y tratar de hacer ejercicio dos veces a la semana) pueden convertirse en una p\u00e9rdida de peso significativa con el tiempo y pueden parecer una carga menor. Encontrar el equilibrio entre los enfoques aditivos (comer m\u00e1s verduras) y sustractivos (comer menos calor\u00edas) es sin duda un arte, y probablemente var\u00eda de individuo en individuo.<\/p>\n<p class=\"text\">La motivaci\u00f3n para perder peso puede ser transitoria, pero si se la alimenta con cuidado, puede ayudar al individuo a tener \u00e9xito a largo plazo. La motivaci\u00f3n aut\u00f3noma, sentirse intr\u00ednsecamente impulsado para lograr los objetivos de p\u00e9rdida de peso establecidos, es un factor predictivo de adherencia, p\u00e9rdida de peso inicial y mantenimiento de la p\u00e9rdida de peso (Williams, Grow, Freedman, Ryan y Deci, 1996). Una forma en que esto podr\u00eda fomentarse es discutir los beneficios tangibles para la p\u00e9rdida de peso. En las poblaciones de OA de rodilla, esto podr\u00eda ser tan simple como discutir que alcanzar la p\u00e9rdida de peso tiene una alta probabilidad de reducir el dolor de rodilla, lo cual es probablemente una raz\u00f3n por la que acudieron a usted en primer lugar. Esto, por supuesto, est\u00e1 al principio de la sorprendentemente extensa lista de otros beneficios que vienen con la p\u00e9rdida de peso. Sin embargo, el dolor de rodilla es probablemente una queja inmediata y una palanca f\u00e1cil de accionar con tus pacientes.<\/p>\n<p class=\"text\">La consistencia en el comportamiento es un componente vital para el \u00e9xito de la p\u00e9rdida de peso. Dos estudios (Gorin, Phelan, Wing y Hill, 2004; Wing &amp; Phelan, 2005) informaron que mantener un enfoque de dieta durante toda la semana es superior a la dieta intermitente (por ejemplo, dieta durante los d\u00edas de la semana, pero no los fines de semana). En la pr\u00e1ctica, es imperativo que permita un margen de maniobra planificado y anticipar eventos sociales que pueden dificultar el cumplimiento de la dieta y el ejercicio. Por lo tanto, puede ser \u00fatil apuntar a objetivos \u2018promedio\u2019 (por ejemplo, 3 porciones de verduras por d\u00eda en promedio; 3 d\u00edas de ejercicio por semana en promedio). M\u00e1s importante a\u00fan, enfatizando que las peque\u00f1as desviaciones de su plan de p\u00e9rdida de peso no son sin\u00f3nimo de fracaso. De hecho, esto es muy natural. Como tal, discutir t\u00e1cticas para volver r\u00e1pidamente a su plan despu\u00e9s de una desviaci\u00f3n es de suma importancia. En general, no es un buen enfoque utilizar la culpa o el \u2018castigo\u2019 despu\u00e9s de que su paciente se desv\u00ede del plan.<\/p>\n<p class=\"text\">Est\u00e1 claro que fomentar la p\u00e9rdida de peso como medio de tratamiento conservador para la OA de rodilla es una buena idea. La pregunta m\u00e1s dif\u00edcil es c\u00f3mo guiar a alguien hacia una p\u00e9rdida de peso sostenible de manera saludable. Usar el poder de la actividad f\u00edsica adem\u00e1s de los h\u00e1bitos saludables de alimentaci\u00f3n es un medio eficaz para lograrlo. Sin embargo, el camino hacia la p\u00e9rdida de peso sostenida no es lineal y es prudente dejar esto claro desde el principio. Esto implica establecer expectativas, discutir las barreras percibidas y delinear objetivos alcanzables a corto y largo plazo. Aunque asesorar directamente a alguien sobre la p\u00e9rdida de peso puede estar al margen del alcance de un fisioterapeuta, es un enfoque poderoso que puede utilizar. Hecho con empat\u00eda y convicci\u00f3n, puede hacer una gran diferencia en la vida de alguien, con artritis o no.<\/p>\n<h2>Destacar<\/h2>\n<p>La p\u00e9rdida de peso (si corresponde) es una intervenci\u00f3n efectiva que se debe considerar como un tratamiento de primera l\u00ednea para pacientes con OA de rodilla, dado su potencial para reducir el riesgo y la progresi\u00f3n de la OA de la rodilla, mejorar el dolor y la funci\u00f3n, y reducir ciertos mediadores inflamatorios.<\/p>\n<ul>\n<li>Si la p\u00e9rdida de peso no es aplicable al paciente (es decir, ya tienen un IMC o un peso corporal saludables), se debe proporcionar informaci\u00f3n sobre la importancia del control del peso.<\/li>\n<li>La p\u00e9rdida de peso es dif\u00edcil y no lineal. Pasa tiempo discutiendo esto con tus pacientes.<\/li>\n<li>Identifica las posibles dificultades y herramientas para evitar estas situaciones o vuelva a encaminarse.<\/li>\n<li>Ayuda a establecer metas realistas.<\/li>\n<li>Aprovecha las motivaciones tangibles (es decir, reducciones en el dolor de rodilla, mejoras en la funci\u00f3n f\u00edsica, etc.).<\/li>\n<li>Ayuda a identificar herramientas para ser coherentes en diferentes entornos (por ejemplo, trabajo, hogar y vacaciones).<\/li>\n<\/ul>\n<p class=\"text\">Si le gust\u00f3 lo que le\u00edste aqu\u00ed y quieres saber m\u00e1s acerca de las herramientas que puede usar para ayudar a tus pacientes con la p\u00e9rdida de peso, \u00a1comparte esta informaci\u00f3n y comenta a continuaci\u00f3n! Haznos saber tus preguntas para que podamos abordarlas en futuros art\u00edculos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algunos consejos que ofrecemos a nuestros pacientes con un IMC alto y OA (osteoartritis) de rodilla es bajar de peso, tiene sentido, pero \u00bfcu\u00e1l es&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":74,"featured_media":819,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[478],"tags":[],"class_list":["post-817","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-otro"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.physio-network.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/817","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.physio-network.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.physio-network.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.physio-network.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/74"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.physio-network.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=817"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/www.physio-network.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/817\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5955,"href":"https:\/\/www.physio-network.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/817\/revisions\/5955"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.physio-network.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/819"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.physio-network.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=817"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.physio-network.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=817"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.physio-network.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=817"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}