Desbloquea TODAS las 883 las revisiones ahora Más información aquí

El tamaño y la prevalencia de la morfología ósea de la cadera no difieren entre los jugadores de fútbol con y sin dolor de cadera y/o inguinal: resultados de la cohorte FORCe

Revisión escrita por Dr Alison Grimaldi info

Puntos Clave

  1. El tamaño y la prevalencia de la morfología cam no difieren en los futbolistas masculinos entre las caderas con y sin dolor de cadera y/o de ingle.
  2. La prevalencia de la morfología en forma de pinza fue baja, especialmente en mujeres.
  3. La prevalencia de la displasia acetabular fue muy baja.

ANTECEDENTES Y OBJETIVO

Los dolores inguinales y de cadera son frecuentes en los futbolistas, este tipo de molestia tiene un impacto importante en la participación durante la competición, el rendimiento y la calidad de vida del deportista. La articulación de la cadera se reconoce como una fuente común de nocicepción, con características morfológicas óseas como la morfología cam, la morfología en forma de pinza y la displasia acetabular vinculadas de forma variable con los mismos síntomas.

Este estudio de jugadores de fútbol de sub-élite (fútbol y fútbol australiano) informó sobre las medidas de referencia de la cohorte de pinzamiento femoroacetabular y osteoartritis de cadera (FORCe). El estudio tenía como objetivo: (i) comparar el tamaño y la prevalencia de la morfología ósea de la cadera por separado en hombres y mujeres; y (ii) determinar la relación entre el tamaño de la morfología ósea de la cadera, los síntomas y el dolor relacionados con la cadera y/o la ingle.

Los dolores inguinales y de cadera son frecuentes en los futbolistas.
bulb
Es poco probable que la morfología ósea sea la única razón para el desarrollo del dolor de cadera.

MÉTODOS

Se reclutaron jugadores de fútbol de sub-élite de clubes de fútbol y de fútbol australiano. Se realizaron pruebas de imagen a 184 jugadores (290 caderas; 20% mujeres) con dolor de cadera y/o ingle y un test de FADIR positivo; y a 55 jugadores asintomáticos (110 caderas; 25% mujeres) con un test de FADIR negativo.

Se tomaron radiografías de la pelvis en posición supina AP y de Dunn a 45°, y se midieron el ángulo alfa y el ángulo de borde lateral-central (LCEA). También se recogieron medidas de resultados calificadas por los pacientes, como la Herramienta Internacional de Resultados de la Cadera (iHOT33 o International Hip Outcome Tool) y la Puntuación de Resultados de la Cadera y la Ingle de Copenhague (HAGOS o Copenhagen Hip and Groin Outcome Score). La HAGOS consta de seis subescalas, pero en este estudio sólo se analizaron las escalas de "Dolor" y "Síntomas", para evaluar la relación de la morfología ósea con el dolor y los síntomas de la cadera.

RESULTADOS

En la Figura 1 se puede ver un resumen de los hallazgos sobre la prevalencia de la morfología ósea de la cadera en las personas con y sin dolor de cadera/ingle.

Image

En las caderas de los futbolistas masculinos, el tamaño y la prevalencia de las variaciones morfológicas no difieren con la presencia de dolor. Sin embargo, las caderas dolorosas de las mujeres presentaban de media un ángulo alfa ligeramente mayor (5,9°) en comparación con las caderas sin dolor, pero con un significado clínico incierto.

La prevalencia de la morfología en pinza, especialmente en las mujeres, fue baja en esta cohorte. En las jugadoras de fútbol, hubo una asociación entre un mayor LCEA (que indica una mayor cobertura acetabular) y puntuaciones más altas en la subescala de dolor de la HAGOS, pero no con la subescala de síntomas de la HAGOS.La tasa de displasia acetabular en estos futbolistas era muy baja y no permitía un análisis estadístico de la asociación con el dolor o los síntomas.

LIMITACIONES

  • Una fuente intraarticular de nocicepción no puede ser confirmada por un test de FADIR, debido a la baja especificidad del mismo (1). Por lo tanto, estos resultados reflejan una asociación con el estado de los síntomas, más que una relación causal con la patología de la articulación de la cadera o la nocicepción.

  • El protocolo radiográfico bidimensional puede haber subestimado la prevalencia o el tamaño de las variaciones óseas.

  • El bajo número de mujeres en este estudio reduce la confianza en las correlaciones y las predicciones de prevalencia para la comunidad femenina en general.

IMPLICACIONES CLÍNICAS

La conclusión general de este estudio fue que, para esta cohorte de jugadores de fútbol, el tamaño y la prevalencia de las variantes morfológicas óseas de la cadera eran similares para los jugadores con y sin dolor de cadera y/o de ingle. La implicación clínica aquí es que es poco probable que la morfología ósea sea la única razón para el desarrollo del dolor de cadera, ya que las variantes óseas son tan comunes en los jugadores de fútbol sin dolor como en los que tienen dolor. Esto significa que tenemos que identificar otros factores que impulsan el dolor de cadera que pueden ser modificables y, por tanto, potencialmente susceptibles de rehabilitación.

Sin embargo, los resultados de este estudio no indican que la morfología ósea sea irrelevante, ya que investigaciones anteriores han determinado que tanto la morfología cam (2) como la displasia acetabular (3) aumentan el riesgo de osteoartritis temprana. Por lo tanto, la presencia de determinadas características morfológicas óseas puede influir en los enfoques específicos de la gestión de la carga y la prescripción de ejercicios utilizados con estos pacientes.

+Referencia del Estudio

Heerey J, Agricola R, Smith A, Kemp J, Pizzari T, King M, Lawrenson P, Scholes M and Crossley K (2020) The size and prevalence of bony hip morphology does not differ between football players with and without hip and/or groin pain: Findings from the FORCe cohort. Journal of Orthopaedic & Sports Physical Therapy, doi: 10.2519/jospt.2021.9622.

REFERENCIAS DE APOYO

  1. Reiman, M., Goode, A., Cook, C., Hölmich, P. and Thorborg, K., 2014. Diagnostic accuracy of clinical tests for the diagnosis of hip femoroacetabular impingement/labral tear: A systematic review with meta-analysis. British Journal of Sports Medicine, 49(12), pp.811-811.
  2. van Klij, P., Heerey, J., Waarsing, J. and Agricola, R., 2018. The prevalence of cam and pincer morphology and its association with development of hip osteoarthritis. Journal of Orthopaedic & Sports Physical Therapy, 48(4), pp.230-238.
  3. Agricola, R., Heijboer, M., Roze, R., Reijman, M., Bierma-Zeinstra, S., Verhaar, J., Weinans, H. and Waarsing, J., 2013. Pincer deformity does not lead to osteoarthritis of the hip whereas acetabular dysplasia does: acetabular coverage and development of osteoarthritis in a nationwide prospective cohort study (CHECK). Osteoarthritis and Cartilage, 21(10), pp.1514-1521.