Desbloquea TODAS las 1147 las revisiones ahora Más información aquí

Resultados a medio plazo de la cirugía artroscópica de cadera en comparación con la fisioterapia y la modificación de la actividad para el tratamiento del síndrome de pinzamiento femoroacetabular: un ensayo controlado aleatorizado multicéntrico.

Revisión escrita por Diogo Gomes info

Escucha esta revisión

minutes

Puntos clave

  1. 3 años después del tratamiento, la artroscopia de cadera proporciona un mayor efecto en la reducción de los síntomas en comparación con la fisioterapia.
  2. El 67% de los participantes del grupo de artroscopia y el 48% de los participantes del grupo de fisioterapia informaron de una mejoría clínicamente importante de los síntomas de la cadera.
  3. No está claro si la artroscopia de cadera puede ralentizar la progresión de la artrosis de cadera en pacientes con síndrome FAI.

ANTECEDENTES Y OBJETIVO

El síndrome de pinzamiento femoroacetabular (FAI) es una causa frecuente de dolor relacionado con la cadera, caracterizado por una alteración de la forma ósea femoral (morfología de leva) y/o acetabular (morfología de pinza) que provoca un contacto óseo prematuro y dolor durante el movimiento (1).

Las intervenciones dirigidas por fisioterapeutas suelen considerarse el tratamiento de primera línea para el síndrome FAI, con el objetivo de mejorar el dolor y la función de la cadera. Si las intervenciones fisioterapéuticas no son eficaces, suele estar indicada la cirugía artroscópica de cadera (2). El objetivo de la cirugía es remodelar la cadera para reducir los síntomas de pinzamiento y prevenir el desarrollo de artrosis de cadera. Ambas intervenciones (fisioterapia y artroscopia) son eficaces para tratar el síndrome FAI a corto plazo (con una ligera superioridad de la artroscopia de cadera) (2). Sin embargo, los efectos a largo plazo sobre los síntomas y la progresión de la osteoartritis de cadera siguen sin estar claros.

Este estudio informó del seguimiento a 3 años del ensayo FAI, que comparó la cirugía artroscópica de cadera con la fisioterapia para el tratamiento del síndrome FAI en cuanto a los resultados de progresión de la OA de cadera y dolor de cadera

Las intervenciones dirigidas por fisioterapeutas suelen considerarse tratamiento de primera línea para el síndrome FAI, con el objetivo de mejorar el dolor y la función de la cadera.
bulb
Los pacientes deben ser informados de los riesgos y beneficios de la cirugía artroscópica y de que el objetivo principal de la cirugía debe ser la mejoría de los síntomas más que la prevención de la artrosis.

MÉTODOS

Intervenciones Se aleatorizó a adultos de entre 18 y 60 años con síndrome de FAI para que recibieran cirugía de artroscopia de cadera o fisioterapia y modificación de la actividad. El tratamiento de fisioterapia se adaptó a las necesidades individuales de los pacientes y al nivel de funcionalidad deseado, centrándose en el fortalecimiento muscular, la estabilidad central y el control del movimiento con un máximo de 8 sesiones durante un periodo de 5 meses.

El tratamiento artroscópico se centró en remodelar la forma de los huesos femoral y acetabular para eliminar el pinzamiento. En caso necesario, se trataron las lesiones labrales y condrales. Se proporcionó fisioterapia postoperatoria rutinaria. En el ensayo original, 112 participantes se sometieron a tratamiento artroscópico y 110 a tratamiento fisioterapéutico.

Resultados Se calculó la anchura mínima del espacio articular en radiografías anteroposteriores al inicio y a los 3 años de seguimiento para determinar la progresión radiográfica de la OA de cadera (menor anchura del espacio articular = mayor pérdida de cartílago). También se utilizaron los datos del Scoring Hip Osteoarthritis with MRI (SHOMRI) para proporcionar información semicuantitativa sobre la patología articular de la cadera (p. ej., defectos del cartílago, desgarros del labrum, lesiones de la médula ósea); una puntuación SHOMRI más alta indicaba un mayor cambio patológico). El Hip Outcome Score for Activities of Daily Living (HOS-ADL) se utilizó para medir el grado de dificultad que tenían los pacientes con las AVD (mayor puntuación HOS-ADL = menor dificultad con las AVD) a los 3 años de seguimiento.

RESULTADOS

A los 3 años de seguimiento, se disponía de datos sobre la anchura mínima del espacio articular de 53 participantes del grupo de artroscopia y 48 participantes del grupo de fisioterapia. Se disponía de datos SHOMRI de 67 participantes del grupo de artroscopia y 70 del grupo de fisioterapia. Se dispuso de datos HOS-ADL de 86 participantes del grupo de artroscopia y 85 del grupo de fisioterapia.

Hallazgos radiológicos La anchura del espacio articular mínimo no difería entre los grupos de artroscopia (3,40 mm) y fisioterapia (3,36 mm). La puntuación SHOMRI total indicó un menor cambio patológico de la cadera en el grupo de artroscopia (9,22) en comparación con el grupo de fisioterapia (22,76).

AVD y función (puntuación HOS-ADL) A los 3 años de seguimiento, los pacientes tratados con artroscopia de cadera presentaban una mejor función relacionada con las AVD (HOS-ADL = 84,2) en comparación con los tratados con fisioterapia (HOS-ADL = 74,2). Sin embargo, ambos grupos mostraron una mejoría sintomática continuada en el tiempo, con un 67% de los participantes del grupo de artroscopia de cadera y un 48% de los participantes del grupo de fisioterapia informando de una mejoría que superaba la diferencia mínima clínicamente importante en la puntuación HOS-ADL.

LIMITACIONES

Una limitación importante del estudio son las elevadas pérdidas durante el seguimiento. A pesar de los análisis de sensibilidad realizados, los resultados pueden estar sujetos a sesgos debido a la falta de datos. Además, la medida de la anchura mínima del espacio articular utilizada para evaluar la progresión radiográfica de la artrosis de cadera carece de sensibilidad para diagnosticar la enfermedad localizada o temprana. Por otra parte, el periodo de seguimiento de 3 años del que se informa en el estudio puede ser demasiado corto para evaluar adecuadamente la progresión radiográfica de la artrosis de cadera.

La intervención fisioterapéutica se diseñó para reflejar lo que es factible en la práctica del Sistema de salud nacional: un máximo de ocho sesiones en un periodo de cinco meses. Esto no representa necesariamente la mejor práctica, lo que puede haber influido en los resultados de los pacientes. Además, no está claro si los pacientes recibieron rehabilitación con ejercicios de mantenimiento, y la falta de mantenimiento o adherencia a un programa de fisioterapia también podría afectar a los resultados.

IMPLICACIONES CLÍNICAS

Los hallazgos sugieren que la artroscopia de cadera es un tratamiento eficaz para el síndrome FAI y puede proporcionar un mayor alivio sintomático en comparación con la fisioterapia en el periodo de 3 años. Sin embargo, los clínicos deben tener en cuenta que los síntomas en ambos grupos continuaron mejorando con el tiempo. Tampoco está claro si la artroscopia de cadera tiene el potencial de retrasar la progresión de la OA de cadera en pacientes con síndrome de FAI.

Muchos cirujanos, médicos e investigadores debaten si la artroscopia de cadera debe ser un tratamiento de primera línea para el síndrome FAI. Según las evidencias actuales, la respuesta es no, al menos por el momento. Es importante destacar que factores como la rentabilidad, el riesgo de comorbilidades y la reincorporación al deporte deben tenerse en cuenta a la hora de seleccionar la intervención adecuada para un paciente con síndrome FAI (3). Por ejemplo, la cirugía artroscópica de cadera cuesta bastante más que el tratamiento fisioterapéutico del síndrome FAI y puede dar lugar a la aparición de otras afecciones graves, como dolor crónico, trastornos del sueño y artropatía sistémica (3)

También existe incertidumbre sobre el retorno a la práctica deportiva tras la cirugía, ya que datos recientes indican que sólo 1 de cada 5 pacientes recupera un rendimiento óptimo (por ejemplo, el nivel previo a la lesión) tras una artroscopia de cadera (3). Sin embargo, la artroscopia de cadera es un tratamiento eficaz y puede resultar necesaria cuando se han agotado las opciones de tratamiento no quirúrgico de alta calidad basadas en el ejercicio. Cuando eso ocurre, los pacientes deben ser informados de los riesgos y beneficios de la cirugía artroscópica y de que el objetivo principal de la cirugía debe ser la mejoría de los síntomas más que la prevención de la artrosis.

Los costes, los riesgos y el potencial incierto de este procedimiento quirúrgico para ralentizar la progresión de la artrosis -combinados con el hecho de que tanto la artroscopia como la fisioterapia son tratamientos eficaces para los pacientes con síndrome FAI- sugieren que la fisioterapia debería ser el tratamiento de primera línea.

+Referencia del Estudio

Palmer, A., Fernquest, S., Rombach, I., Harin, A., Mansour, R., Dutton, S., H Paul Dijkstra, Andrade, T. and Sion Glyn-Jones (2024). Medium-term results of arthroscopic hip surgery compared with physiotherapy and activity modification for the treatment of femoroacetabular impingement syndrome: a multi-centre randomised controlled trial. British Journal of Sports Medicine, p.bjsports-107712.

REFERENCIAS DE APOYO

  1. Griffin DR, Dickenson EJ, O'Donnell J, et al. The Warwick Agreement on femoroacetabular impingement syndrome (FAI syndrome): an international consensus statement. Br J Sports Med 2016;50(19):1169-76.
  2. Palmer AJR, Ayyar Gupta V, Fernquest S, et al. Arthroscopic hip surgery compared with physiotherapy and activity modification for the treatment of symptomatic femoroacetabular impingement: multicentre randomised controlled trial. Bmj 2019;364:l185.
  3. Kemp JL. Editorial Commentary: A Commentary on a Meta-analysis of Short-Term Outcomes. ARTHROSCOPY-THE JOURNAL OF ARTHROSCOPIC AND RELATED SURGERY 2020;36(1):274-76.