El entrenamiento con ejercicios de bajo volumen y peso en casa puede mejorar la potencia de los músculos de las extremidades inferiores y la capacidad funcional de las mujeres mayores que viven en comunidad

Revisión escrita por Dr Mariana Wingood info

Puntos Clave

  1. La pérdida de masa muscular relacionada con la edad, exacerbada por la inactividad física, conduce a limitaciones funcionales y restricciones de actividad.
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ANTECEDENTES Y OBJETIVOS

Las limitaciones funcionales pueden ocurrir debido a múltiples razones, siendo dos factores principales la inactividad física y la pérdida de fuerza muscular relacionada con la edad (1). La pérdida de fuerza muscular relacionada con la edad comienza alrededor de los 30 años y se acelera después de los 50 cuando las personas pierden hasta un 15% de la fuerza muscular por década (2). Esta tasa es aún mayor cuando se examina la potencia muscular, particularmente en individuos que tienen problemas de movilidad.

Esta disminución en la fuerza y potencia se traduce en una mayor dificultad para realizar actividades de la vida diaria, como subir escaleras, levantarse de una silla y realizar tareas domésticas (1,4). Por lo tanto, se recomienda que todas las personas, especialmente las mujeres adultas mayores, participen en un programa de entrenamiento de resistencia progresiva (ERP) que incorpore ejercicios de potencia (4-6).

Desafortunadamente, la proporción de adultos que participan en un ERP disminuye con el envejecimiento. Hay varias razones para esto, incluido el acceso a instalaciones y equipos, falta de tiempo, costo, inconvenientes, falta de clases apropiadas para la edad y miedo a lesiones o enfermedades (7,8). Para abordar muchas de estas barreras, los autores de este estudio decidieron implementar un programa de ERP que incorpora ejercicios de potencia que se pueden hacer en casa. El objetivo de este estudio fue evaluar el impacto de un programa de ejercicio de bajo volumen y peso en casa durante seis semanas, midiendo sus resultados en fuerza muscular, potencia y capacidad funcional.

La pérdida de fuerza muscular relacionada con la edad comienza alrededor de los 30 años y se acelera después de los 50 cuando las personas pierden hasta un 15% de la fuerza muscular por década.
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Imitar un programa de ejercicios para que coincida con la actividad funcional que es importante para el paciente, es clave para garantizar el cumplimiento de un programa de ejercicios.

MÉTODOS

Diseño: diseño cruzado cuasi-experimental.

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