5 métodos a tratar la Tendinopatía rotuliana

8 minutos. Publicado en Rodilla, Tendón
Escrito por Luke Murray info

La tendinopatía rotuliana es una afección dolorosa por sobrecarga que es común en los atletas, en particular los que corren y saltan. Los síntomas incluyen dolor en la rodilla durante la actividad, sensibilidad localizada a la palpación y reducción de la función. Se define como dolor desde la inserción del tendón rotuliano hasta el polo inferior de la rótula. La tendinopatía rotuliana se asocia a cambios estructurales en el tendón, como la desorganización del colágeno, el aumento del agua, la vascularización y la celularidad. Los tratamientos preferidos para inducir las adaptaciones del tendón incluyen la carga del tendón rotuliano.

Lamentablemente, el tratamiento de la tendinopatía rotuliana plantea un problema difícil para los clínicos debido al nivel de discapacidad y cronicidad asociado a la afección. Este blog tiene como objetivo esbozar brevemente 5 métodos prácticos para el tratamiento de la tendinopatía rotuliana para que puedas aplicarlos con tus pacientes inmediatamente.

 

1. Carga isométrica

Como comenta el Dr. Seth O’Neill en esta revisión de investigación, las tendinopatías rotulianas pueden producirse a mitad de temporada en los deportistas y pueden afectar al rendimiento. Para algunos atletas, puede no ser factible o necesario tomarse un tiempo para descansar durante una temporada ajetreada. Por lo tanto, la actividad isométrica puede ser una opción para proporcionar al atleta un alivio del dolor y mantener un alto nivel de rendimiento.

Esto podría implicar la colocación del paciente en una máquina de extensión de la rodilla, y la exploración de la cantidad de flexión de la rodilla que el paciente puede tolerar mientras mantiene una contracción durante un período de tiempo. Este estudio revisado por el Dr. O’Neill colocó a sus participantes a 30 grados de flexión de la rodilla y mantuvo las contracciones durante 10 segundos o 40 segundos, completando 24 series o 6 series, respectivamente. Ambas intervenciones mostraron una reducción estadísticamente significativa del dolor, lo que sugiere que la carga y la duración de la retención pueden adaptarse a las preferencias del deportista, a sus limitaciones de tiempo y a su irritabilidad.

Si quieres leer más sobre los métodos y las limitaciones de este estudio, te recomiendo que lo consultes aquí.

 

2. Carga isotónica

En otra investigación de Tom Goom, que puedes ver aquí, los participantes con tendinopatía rotuliana crónica fueron asignados al azar a un grupo de ejercicios excéntricos o a un grupo isométrico, isotónico y pliométrico. Este último grupo tuvo una mayor reducción del dolor, un mayor retorno al deporte y una mayor satisfacción. Algunos de los ejercicios realizados por este grupo fueron:

  1. Prensa isotónica de piernas
  2. Estocadas isotónicas
  3. Pliométricos como saltos de larga distancia a dos piernas
  4. Saltos de larga distancia a una pierna
  5. Saltos hacia delante
  6. Saltos divididos

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Sin embargo, es esencial que los ejercicios anteriores se prescriban como parte de un programa de rehabilitación progresivo basado en resultados. Por ejemplo, es posible que algunas personas no puedan realizar saltos divididos hasta el sexto mes, mientras que otras pueden tardar hasta 12 meses, dependiendo de la gravedad del dolor y la disfunción. Por lo tanto, es esencial individualizar el programa de tratamiento según el individuo.

Para saber más sobre las aplicaciones prácticas y las limitaciones del estudio, consúltalo aquí.

 

3. Entrenamiento de resistencia pesada

El entrenamiento de resistencia pesada se ha popularizado en los últimos años como estrategia de tratamiento para las tendinopatías. En este estudio revisado aquí por Todd Hargrove, los autores compararon el entrenamiento de resistencia pesada con el entrenamiento de resistencia moderada en el tratamiento de la tendinopatía rotuliana. El grupo pesado y el grupo moderado realizaron prensa de piernas y extensiones de piernas al 90% y al 55% de 1RM, respectivamente, durante un período de 12 semanas. Curiosamente, ambos grupos experimentaron mejoras significativas, pero no hubo diferencias entre los grupos. En cuanto a las aplicaciones prácticas, vuelve a destacar la importancia de adaptar las intervenciones a las necesidades específicas del paciente.

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Al realizar un análisis de necesidades de lo que debe realizar tu atleta en su deporte, podrías adaptar la intensidad del ejercicio de rehabilitación para que se ajuste a las exigencias de su deporte, con la tranquilidad de que no tienes que utilizar cargas pesadas o moderadas para conseguir las adaptaciones. Por ejemplo, un levantador de potencia necesitará hacer sentadillas >90% de su repetición máxima (1RM) en competición. Esto significa que puedes realizar una rehabilitación específica para el deporte con el atleta (si el dolor lo permite) incorporando el 90% de las sentadillas de 1RM, prensas de piernas y extensiones de piernas para mejorar el dolor y la disfunción.

Por el contrario, si estás ayudando a un culturista con tendinopatía rotuliana, entrenar al 90% de su 1RM puede ser innecesario e inapropiado, dado que entrenan a intensidades submáximas, y volúmenes de entrenamiento más altos. Por lo tanto, la prescripción de una carga con el 55% de su 1RM puede producir los mismos beneficios y, al mismo tiempo, ser más específica para las demandas de su deporte.

Para más información sobre los métodos y las adaptaciones estructurales de los tendones observadas en este estudio, consulta la revisión aquí.

 

4. Entrenamiento con volante de inercia o de resistencia lenta

Aunque el ejercicio más investigado para la tendinopatía rotuliana es la sentadilla excéntrica aislada con una sola pierna, también puede haber un papel importante para el entrenamiento de resistencia progresiva bilateral. En este estudio que fue revisado por el Dr. Teddy Willsey aquí, los autores compararon el volante de inercia con el entrenamiento de resistencia lenta pesada para la tendinopatía rotuliana.

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El volante de inercia no es algo que se vea en la mayoría de los gimnasios, pero está creciendo en popularidad como método de rehabilitación. Básicamente se trata de una carga isoinercial en la contracción excéntrica, basada en la velocidad a la que el usuario acelera el volante concéntricamente en la repetición anterior. Se ha demostrado que facilita una alta tasa de desarrollo de fuerza excéntrica, con altas cargas a través del tendón rotuliano. El grupo de entrenamiento de resistencia lenta pesada realizó repeticiones de prensa de piernas y sentadillas, en las que hay un mayor tiempo bajo tensión.

Después de completar la intervención de 12 semanas, ambos grupos tuvieron mejoras significativas en el dolor y la función. Las intervenciones también permitieron a los individuos trabajar hasta un dolor de 4/10 asegurando que éste volviera a niveles aceptables en 24 horas. Ambas intervenciones pueden ser apropiadas para su uso con atletas y sugieren que no todo el tratamiento de la tendinopatía rotuliana debe basarse en ejercicios de una sola pierna. Recomiendo encarecidamente investigar los detalles de esta investigación aquí.

 

5. Plasma rico en plaquetas (PRP)

Por supuesto, ¡no se trata sólo de cargar!

Si has seguido los blogs de Physio Network y te mantienes al día con las revisiones de investigación, sabrás que ser la clínica es mucho más que hacer ejercicio (ojalá fuera tan sencillo). Debemos satisfacer las necesidades del deportista y del paciente que tenemos delante, atender sus preocupaciones, leer su lenguaje corporal y demostrar una atención compasiva. Algunas personas querrán que se les explique por qué tienen dolor, otras querrán que se les explique lo que está ocurriendo en el propio tendón, y otras tendrán preguntas como “He visto a [inserte el nombre del atleta de élite] recibiendo PRP para su tendinopatía, ¿Dónde puedo conseguirlo?”.

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¿Cómo respondes a esto?

No temas, la Dra. Ebonie Rio te ha cubierto con esta excelente revisión de investigación que explora el PRP para la tendinopatía rotuliana. A los grupos se les inyectó PRP rico en leucocitos o pobre en leucocitos o solución salina en el tendón rotuliano y todos los participantes realizaron un entrenamiento de resistencia lento y pesado. Sin embargo, a las 12 y 52 semanas de seguimiento, no hubo diferencias entre el grupo de solución salina o el de PRP.

Esto significa que puedes explicar al paciente que, aunque su atleta favorito jura que el PRP curó su tendinopatía rotuliana, actualmente no hay pruebas científicas que respalden la recomendación. (Ahora tienes el placer de explicar por qué valoramos las pruebas científicas por encima de los relatos anecdóticos cuando los pacientes preguntan por qué deberían confiar en los científicos y no en su atleta favorito, ¡disfrútalo!)

 

Para terminar

Este blog destaca los distintos métodos de tratamiento de la tendinopatía rotuliana. Espero que haya sido útil en la práctica y que consultes las revisiones de las investigaciones para obtener más detalles que quedan fuera del alcance de este blog. ¡Feliz rehabilitación!

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